¿Quiénes somos?

Los que hemos sido lavados en la preciosa sangre de Cristo y nos congregamos o somos miembros de una iglesia lo hacemos porque ahora pertenecemos a la gran familia de Dios. Allí nos alegramos, alabamos al Señor, cooperamos y tenemos comunión con otros hermanos y crecemos juntos.

La palabra dice “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras; Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sion; Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna. Salmo 133:1-3

Por eso quiero que sepas:

1- ¿Por qué adoramos a Dios?
Es un mandato de Dios y es la voluntad de Dios que lo practiquemos. La Biblia dice Al Señor tu Dios adorarás y a El solo servirás. Mateo 4:10.

2- ¿Cómo debemos adorar?
Dios ha provisto en su palabra la forma en que él quiere y desea que le adoremos. “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”. Juan 4:23-24.

3- ¿Por qué adoramos en voz alta?
Es una de las formas de expresar nuestra alabanza y adoración a Dios. “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”. Hebreos 13:15.

4- ¿Por qué levantamos nuestras manos?
Porque es un mandato de Dios y así las escrituras lo dicen. “Así te bendeciré en mi vida; En tu nombre alzaré mis manos. Salmo 63:4. “Alzad vuestras manos al santuario, Y bendecid a Jehová. Salmo 134:2.

5- ¿Por qué aplaudimos?
Aplaudimos a Dios porque es una expresión de gozo y satisfacción a nuestro Dios de nuestra parte como sus hijos. “Cantad alegres a Jehová, toda la tierra; Levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos”. Salmo 98:4.

6- ¿Por qué adoramos a Dios de pie?
“Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz”. II Crónicas 20:19.

7- ¿Por qué usamos instrumentos de música?
“Alabadle a son de bocina; Alabadle con salterio y arpa. Alabadle con pandero y danza; Alabadle con cuerdas y flautas. Alabadle con címbalos resonantes; Alabadle con címbalos de júbilo. Todo lo que respira alabe a JAH Aleluya”. Salmo 150:1-6.

8- ¿Por qué hablamos en otras lenguas?
“Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios. El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia. Así que, hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar lenguas.”. I Corintios 14:2,4,39.

9- ¿Por qué ofrendamos y diezmamos?
El diezmo es un mandato de Dios y es algo que hacemos voluntariamente. Además el dar es un principio establecido por Dios mismo, Dios es el primer dador, El dio a su único Hijo para que la humanidad fuese salva.

No podemos pagarle a Dios por lo que El ha hecho en nuestras vidas, la salvación de todo ser humano por medio del derramamiento de la sangre de Cristo es invaluable.

Sin embargo estamos agradecidos con Dios que damos con alegría y con acción de gracias a nuestro Dios para que de esa manera el Evangelio del Reino pueda seguir siendo predicado por todo el mundo. Además diezmos y ofrendas son el plan financiero de Dios para el sostenimiento de la iglesia y la forma en que Dios nos prospera.

“Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde”. Malaquías 3:10.

“Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir”. Lucas 6:38.

“En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir. Hechos 20:35.